Scott Steele será el director interino del Centro de Evaluación e Investigación Biológica, CBER, de la FDA. El grupo de lobby de la industria biotecnológica estadounidense, BIO, emitió una advertencia tras la abrupta y forzada renuncia de su predecesor Peter Marks como el principal funcionario de vacunas.
La industria enfrenta una situación política cada vez más complicada en Estados Unidos. Mientras el presidente Donald Trump habla de aranceles sobre la importación de productos de farma, el nuevo secretario de Salud, Robert F. Kennedy forzó la renuncia de Peter Marks como director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica (CBER) de la FDA.
Marks se desempeñó como el principal funcionario de vacunas de la FDA desde 2016 y recibió elogios internacionales durante la primera presidencia de Trump por su participación en la Operación Warp Speed, la iniciativa que desarrolló, fabricó y ayudó a distribuir las vacunas COVID.
En línea con esto, ya se nombró a Scott Steele como el reemplazo interino de Marks. Steele lleva cinco años en la FDA. Asesoró en políticas médicas y se desempeñó como asesor principal del CBER. Fue asesor en ciencia y tecnología en la Casa Blanca durante la administración de George W. Bush. Ver página de la FDA.
Kennedy a su vez, es conocido por su escepticismo sobre las vacunas y su creencia en las teorías de complot. En 2021, lideró un grupo que solicitó la revocación de la aprobación de emergencia de las vacunas COVID, alegando que sus beneficios no compensaban los riesgos de efectos adversos graves. Después de su nombramiento como secretario de Salud, se canceló una reunión del Comité Asesor de Vacunas de la FDA el mes pasado.
En su carta de renuncia, Marks escribió: «ha quedado claro que el secretario no busca la verdad ni la transparencia, sino una confirmación servil de su desinformación y mentiras. Socavar la confianza en vacunas consolidadas que han cumplido con los altos standards de calidad, seguridad y eficacia que la FDA ha establecido durante décadas es irresponsable, perjudicial para la salud pública y un claro peligro para la salud, la seguridad y la protección de nuestra nación».
Después del anuncio, BIO, la principal asociación de la industria biotecnológica estadounidense, tomó la decisión inusual de emitir una advertencia. En un comunicado, John Crowley, el presidente y director ejecutivo del grupo, declara que la pérdida del liderazgo de Peters «erosiona los standards científicos» y «afecta ampliamente el desarrollo de nuevas terapias transformadoras para combatir enfermedades en la población estadounidense».
Los valores de las empresas en el sector también sintieron el impacto. Los precios de las acciones de multinacionales tales como Novavax, BioNTech y Moderna cayeron en hasta 8% el lunes.
Mientras tanto, hoy juró Martin Makary como nuevo director de la FDA mientras el gobierno estadounidense comenzó con los despidos de 10.000 personas de varias agencias de salud. Según Reuters, hubo líneas de varias horas para entrar en las oficinas de la FDA, y decenas de empleados fueron informados que quedaron despedidos y no pudieron entrar.
Peter Stein, director de la Oficina de Nuevos Medicamentos del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos, renunció al verse amenazado de despido, igual que Brian King, el jefe de la división de productos de tabaco. Ver artículo de Reuters. Ver: Confirman a Makary como jefe de la FDA. Ver: FDA: caótico regreso a la oficina
El ex director de la FDA Robert Califf escribió en una publicación en LinkedIn: «La FDA, tal como la conocíamos, está acabada, y la mayoría de los líderes con conocimiento institucional y un profundo conocimiento del desarrollo y la seguridad de productos ya no están empleados. Creo que la historia considerará esto un grave error. Será interesante escuchar de los nuevos líderes cómo planean reconstruir a ‘Humpty Dumpty‘». Ver posteo de LinkedIn
